NINFAS

Delfina Pignatiello

 

Jueves 26 de febrero 2026 al 30 de abril

 

Cambio de elemento

Se podría decir que hubo una alteración, una reconfiguración. No se trata de lo que crece con el tiempo, sino de algo que irrumpe: otra manera de entender el curso de las cosas.

El momento cero de Ninfas empieza en la mente. Una corriente eléctrica que genera el pensamiento, todavía no se puede ver ni tocar. La idea o el sueño aparece como un relámpago, una anticipación al trueno, un pasaje de medio. 

Delfina Pigniatello rompe la escena de su visión onírica y la lleva a la acción. Un equipo de mujeres en un día de rodaje se reúnen para ensamblar una imagen. La flecha que guía es una sensación, la posibilidad de sumergirse en un universo alterno.  

De repente: cae en el agua. Una nadadora que vuelve a su elemento desde otro lado. La hija pródiga de la pileta que irrumpe en una transición bruta. El idioma de la desautomatización, del corrimiento. Se suspende en una masa gigante que contiene sin apretar: una de las tantas bondades del agua. 

Es ahí donde la artista se enfrenta a otra velocidad. Cambia su relación con las cosas. Descubre un ecosistema distorsionado y entra a un nuevo mundo, el de las ninfas. Nadadoras sincronizadas que se mueven en una respiración metálica. Una constelación de miembros que se contraen y diluyen. 

Se articula un compás acuático: ya no hay adversario que dominar, no hay que vencer la resistencia del agua. Es ella con la pileta, es ella con las nadadoras. 

Las imágenes muestran cuerpos suspendidos, chicas vestidas de negro flotando en un espacio sin coordenadas. No hay gravedad ni dirección. Las figuras se agrupan, se separan, se reorganizan en formaciones inestables, más cercanas a la deriva que al control.

Es ahí donde el cuerpo entrenado para rendir se desactiva. Bajo la superficie, la fuerza deja de medirse. Hay una coordinación sin jerarquías, un tiempo que responde no a la velocidad sino a la capacidad de sostén. 

Ninfas propone un corrimiento: la posibilidad de pensarse entre pares, de construir desde el acompañamiento. Una fuerza que se deja de imponer, que circula en los cuerpos desde la lógica de la colaboración. La experiencia personal de la artista con el agua encuentra otra vía, otra manera de enfrentarse al acto. 

– María Galarza

Ninfas de Delfina Pignatiello Galería PHUYU Esmeralda 988 CABA
Ninfas de Delfina Pignatiello Galería PHUYU Esmeralda 988 CABA